Boletín | CDE-PRI Guerrero 09 de septiembre de 2026, 18:08 Hrs.
DIPUTADOS DEL PRI VOTAN A FAVOR DE ATENCIÓN MÉDICA DOMICILIARIA PARA NIÑAS Y NIÑOS CON DISCAPACIDAD
Para garantizar la equidad y facilitar el acceso a la salud en las zonas de mayor vulnerabilidad, las y los legisladores del PRI, votaron a favor de la adición del Artículo 40 Bis a la Ley Número 1212 de Salud del Estado de Guerrero, para crear un programa integral que llevará servicios de salud especializados, de manera directa y mediante visitas domiciliarias programadas, a la niñez con discapacidad en la entidad.
Al fundamentar el dictamen aprobado por unanimidad del pleno, a nombre de la Comisión de Salud que preside, la diputada Beatriz Vélez Núñez, enfatizó que esta iniciativa responde a la urgencia de eliminar las barreras geográficas y económicas que enfrentan diariamente miles de familias guerrerenses.
Señaló que en el estado existen alrededor de 82 mil niñas, niños y adolescentes con alguna condición de discapacidad, de los 3.5 millones registrados a nivel nacional, de los cuales una proporción importante habita en comunidades rurales o de difícil acceso donde el traslado regular a un centro médico representa un reto sumamente complejo.
La legisladora explicó que la nueva disposición legal transforma la perspectiva de la atención pública al establecer que deba ser el sistema estatal de salud el que se acerque a los hogares cuando las circunstancias lo requieran. Con esta adición legal, el personal de salud brindará un seguimiento continuo y personalizado que incluye la actualización permanente del historial clínico, la evaluación médica de la evolución de la discapacidad y la aplicación de esquemas de prevención, tratamiento y rehabilitación multidisciplinaria adaptados a las necesidades particulares de cada menor.
Vélez Núñez concluyó que la medida combina sensibilidad social con factibilidad institucional, asegurando que la igualdad legal se traduzca en una equidad real dentro de la vida cotidiana. Con esta aprobación por unanimidad del pleno, se busca consolidar un modelo sanitario más humanitario que garantice el derecho a una vida plena para la niñez con discapacidad sin que el lugar de residencia sea un obstáculo para su bienestar.